Por qué Google Bard es inferior a ChatGPT de Open AI: Personas e imaginación

La Inteligencia Artificial (IA) es un campo en constante evolución, con gigantes tecnológicos como Google y OpenAI a la cabeza de la innovación. Ambos han desarrollado modelos lingüísticos de última generación. Bard y OpenAI ChatGPT - capaces de generar textos similares a los humanos. Aunque ambos son innovadores a su manera, hay un factor clave que los diferencia: el poder de la imaginación.


En este contexto, la imaginación se refiere a la capacidad de un modelo lingüístico para adaptar sus respuestas en función de personajes específicos, o "personas", y ajustarse a diferentes tareas o dominios. Aunque ambos modelos poseen notables capacidades de generación de lenguaje, es la capacidad de imaginación de ChatGPT -de adoptar personajes y ajustar sus respuestas- la que le da ventaja sobre el Bard de Google.


En este artículo, profundizaremos en el porqué de esta situación y en cómo esta "falta de imaginación" de Google Bard repercute en su eficacia general en comparación con ChatGPT.

Comprender el poder de las personas

El concepto de "personas" en los modelos lingüísticos de IA se refiere a un conjunto de características o atributos que guían el comportamiento y las respuestas del modelo. Como ya comentamos en nuestra anterior entrada del blog, un personaje bien elaborado puede mejorar drásticamente la calidad de la interacción con una IA, haciéndola más afín, atractiva y personalizada.


Pero, ¿por qué es tan poderoso este concepto? En pocas palabras, los personajes permiten que un modelo lingüístico se convierta en un experto en prácticamente cualquier campo. Tanto si necesitas un gurú del trivial, un asesor financiero o un escritor creativo, el conjunto de habilidades definidas en el personaje dará forma a la experiencia de tu modelo de IA.



Esta "imaginación" permite a los modelos lingüísticos de IA como ChatGPT adaptar sus respuestas en función de los antecedentes, la personalidad, las habilidades, los gustos y las aversiones de la persona, creando así una experiencia de usuario más consciente del contexto y similar a la de un experto.


Por el contrario, la falta de esta capacidad imaginativa en Google Bard dificulta su flexibilidad y adaptabilidad, limitando sus casos de uso y su eficacia general.

La flexibilidad de ajuste de ChatGPT y la falta de imaginación de Bard

El ajuste fino es el proceso de entrenar un modelo lingüístico preentrenado en una tarea o dominio específicos. En esencia, afina las respuestas del modelo para que sean más precisas y aplicables a la tarea en cuestión. El grado de ajuste de un modelo suele ser un factor determinante de su utilidad y versatilidad.



ChatGPT de OpenAI destaca en este sentido, exhibiendo un notable nivel de flexibilidad en puesta a punto. ChatGPT puede ajustarse meticulosamente para diversas tareas, como la traducción de idiomas, el resumen, la finalización de textos y la personificación. Esto significa que ChatGPT puede calibrarse para "convertirse" en un personaje concreto, asumiendo rasgos, habilidades y antecedentes que mejoren la interacción de la IA con los usuarios. Esta capacidad crea una experiencia de usuario más envolvente, atractiva y personalizada.


Por el contrario, Google Bard, a pesar de ser un modelo de IA robusto, tiene limitaciones significativas en términos de ajuste y creación de personajes. Bard está diseñado específicamente para tareas de secuencia a secuencia, como la traducción de idiomas, el resumen de textos y la generación de textos. A diferencia de ChatGPT, Bard no puede asumir personajes ni ajustarse más allá de estas tareas iniciales.


Esta limitación provoca una importante carencia en Bard: la falta de imaginación. La incapacidad de Bard para adoptar un personaje afecta a su capacidad para ofrecer respuestas personalizadas y adaptadas al contexto. Sin la capacidad de "convertirse" en un personaje o en un experto en un campo concreto, las interacciones de Bard son más genéricas y menos atractivas.



Además, Bard carece de la solidez necesaria para gestionar conversaciones largas, mantener el contexto y adaptarse a los cambios de las instrucciones, capacidades en las que ChatGPT destaca. Esta distinción es fundamental a la hora de crear un modelo de IA que pueda participar en interacciones dinámicas y conscientes del contexto, actuando como asistente personal, asesor experto o conversador entretenido.

Personas expertas en ChatGPT Vs. Google Bard

Para ilustrar plenamente la diferencia entre ChatGPT y Google Bard, exploremos un escenario hipotético.

Imaginemos que un usuario quiere interactuar con un modelo de IA que encarna a un analista financiero experimentado. Este "analista" tendría que entender terminologías financieras complejas, conocer las tendencias del mercado y asesorar sobre planificación financiera y estrategias de inversión. Además, para ser realmente atractivo, el personaje debe ser capaz de mantener un tono profesional pero amable, ofrecer respuestas personalizadas y mantener una interacción constante a lo largo del tiempo.

Creación de un personaje de analista financiero con ChatGPT

Con ChatGPT, la creación de este personaje es posible. ChatGPT puede ajustarse para encarnar la personalidad de un analista financiero, con todos los conocimientos y habilidades necesarios. A través de un cuidadoso diseño y especificación de los rasgos de la persona, ChatGPT puede ser guiado para responder con precisión a las consultas financieras, emular el tono profesional, e incluso recordar las interacciones anteriores para una experiencia de usuario consistente. De este modo, el usuario recibe asesoramiento experto y personalizado de forma atractiva y coherente.

La experiencia del bardo

Por el contrario, cuando intentamos crear un personaje similar con Google Bard, nos encontramos con dificultades. Bard, aunque es capaz de responder a consultas financieras gracias a su modelo lingüístico preformado, carece de la capacidad de "encarnar" la personalidad de un analista financiero. Las respuestas, aunque objetivas, pueden carecer del tono profesional, el asesoramiento personalizado y la capacidad de mantener la coherencia en múltiples interacciones. Además, Bard tiene dificultades para mantener conversaciones largas y adaptarse a los cambios, lo que dificulta aún más su capacidad para actuar como asesor financiero personal.

Ya sea como asistente personal o como asesor experto, la capacidad imaginativa de ChatGPT lo convierte en una herramienta versátil y poderosa en el ámbito de los modelos lingüísticos de IA.

Por qué la imaginación es importante en la IA

En un mundo cada vez más dependiente de la inteligencia artificial, la capacidad de un modelo de IA para "imaginar", encarnar a una persona y afinar sus respuestas no es sólo una característica interesante, sino que cambia las reglas del juego.


Esta capacidad imaginativa, encarnada por ChatGPT de OpenAI, permite interacciones más atractivas, personalizadas y de nivel experto, mejorando significativamente la experiencia del usuario. Gracias a un cuidadoso ajuste y a la implementación estratégica de personas, ChatGPT supera las limitaciones de un modelo lingüístico de IA convencional, convirtiéndose en una herramienta capaz de satisfacer diversos requisitos en distintos ámbitos.


Aunque Google Bard es un modelo de IA formidable por derecho propio, sus limitaciones se hacen evidentes cuando se trata de los aspectos creativos y dinámicos de la creación de personajes. La dificultad de Bard para mantener conversaciones largas, su adaptabilidad a los cambios y, lo que es más importante, su falta de capacidad para "encarnar" a un personaje, ponen de manifiesto sus carencias en comparación con ChatGPT.


A fin de cuentas, está claro que el futuro de los modelos lingüísticos de IA no consiste sólo en procesar información o completar tareas, sino también en la creatividad, la adaptabilidad y la imaginación. Y es en estas áreas donde ChatGPT de OpenAI brilla de verdad, allanando el camino para una nueva era de la inteligencia artificial.

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